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Pues bien, técnicamente, el parapente,
es un planeador ultraligero flexible. Eso quiere decir que no necesita
motor para poder volar, es decir, planea. Tampoco necesitamos ruedas ni
ayudas externas para despegar ni para aterrizar, es más, llevamos
nuestro avión en la espalda. Por último, flexible porqué
está construido con materiales que no conforman ninguna estructura
rígida.
Sus inicios se remontan a los años 60, cuando
ingenieros de la NASA intentaban diseñar una aeronave ligera para
recuperar las cápsulas espaciales. De aquí nació
el diseño del parapente -o paracaídas dirigible- y del Ala
Delta. Más tarde se diferenciaría claramente el paracaídas
dirigible del parapente. El parapente en Cataluña nació a mediados
de los años 80, igual que al resto de la península. Desde
entonces ha llovido mucho, y los parapentes también han cambiado
mucho. Si bien en sus inicios era un deporte de aguerridos aventureros,
ahora es un deporte regulado y el material tiene que pasar unas homologaciones
a nivel internacional, sin las cuales no puede ser comercializado. Estas
homologaciones, entre muchas cosas, obligan a que el material aguante
8 veces la carga máxima para la que está pensado. Pero como
es sabido, no hay nada imposible, y por si las moscas, también
llevamos paracaídas de seguridad. En caso de que el parapente dejase
de volar por cualquier motivo, bajaríamos seguros con el paracaídas.
Como podéis ver, la seguridad, es un tema que nos importa
mucho.
El parapente es la aeronave más ligera del mundo,
así como también la que más nos acerca al vuelo de
los pájaros. Como ellos, sentimos el viento en la cara mientras
volamos, aprovechamos las corrientes de aire para viajar, y allí
arriba, entre nubes ("entre núvols" en catalán)
la sensación de libertad es insuperable.
Hemos intentado buscar una explicación de lo que
se siente al volar, pero creemos que Leonardo Da Vinci lo definió
muy bien hace algún tiempo...:
Una vez que hayas probado el vuelo, caminarás
sobre la tierra con la mirada levantada hacia el cielo, porque ya has
estado allí y quieres volver.
Leonardo Da Vinci |
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